domingo, 21 de agosto de 2011

Pere Quart

Más poemas de este autor y de muchos otros en A media voz.

Codicilo de poeta

Os lego, amigos, sencillamente,
los tres humildes quehaceres de siempre:
vivir (y comer) con decoro cada día;
si podéis, encauzar codicia y lujuria;
pensar ( creer o dudar )
en la certeza y las hipótesis
de la muerte de la carne
y la vida nueva del alma.

No hay nada más que hacer; y ya basta.
El resto es literatura.

Del libro Vacaciones pagadas (1959)
Traducción de José Batlló

*****

Hay cosas demasiado puras...

Hay cosas demasiado puras
para ser dichas
o simplemente pensadas.
Pero los poetas,
incontinentes, verbosos,
osan inquietar las zonas inefables
con escogidas palabras
al fin y al cabo estúpidas.

Y aún pretenden
ser los trujamanes
de la musa inservible
o de algún dios,
sobrante como todos.
¿O exprimen de sí mismos
quizá celestes zumos?
Menos mal que escasean los espejos,
ya que los poetas, en efecto,
son harto ridículos
en su jactancia.

Más valdría callar,
que todos callásemos.
Y entonces aprestar las grandes orejas
y aprender algo
de los lamentos, los zumbidos,
del cántico de la vida;
de los entrañados latidos
y los admirables -pese a todo-
silencios animales
del hombre,
casi imposible probatura.

Del libro Vacaciones pagadas (1959)
Traducción de José Batlló

*****

Seis adivinanzas

1. Más que joven novísima,
flamante;
intacta más que virgen,
y sin tacha.
Trabajo de encargo,
pieza única.

Hija,
hermana,
nuera,
vecina de nadie.
Ni madre, entretanto.

Hembra tan sólo,
sólo para el hombre.

2. ¿Se paró el Sol?
¿Fue la Tierra? Todo
creo que es temerario;
todo comporta
peligros de gran alcance.

Y yo me inclino a creer,
sencillamente, que el celuloide
-cosas que pasan-
se rompió.

3. Había sido un gran señor, ¡y vedlo!
Desnudo y pobre como un gusano;
le quitaron los hijos y la hacienda,
y la lepra lo devora:
con un cascote
se rasca las costras.
Pero le queda un buen consuelo: la peña
de la tarde con los amigos.

4. -¡Mandadme, Majestad!
-Me gusta esa vecina.
-Está casada, Majestad.
-Y él, ¿quién será?
-El Capitán Sánchez.
-Llévalo al frente. Primera línea.
Hoy mismo. Razones de Estado.
-¡Mandadme, Majestad!

5. Súbito vómito a medio digerir,
lo ensucia todavía
el jugo gástrico del gran pez.
De saliva salada regurgita.
De cuando en cuando escupe chanquete.

6. El poeta murió y en la balanza
pesó más la hiel que la miel.

Y fue al infierno,
el infierno del cual fue comediógrafo.

Es su primer y único huésped,
¿quién con mejor derecho?
Lo recorre con aires de empresario
entre monstruos de carnaval de Niza
y condenados de museo Grévin.

Resulta todo tan modernista
y tan inhabitable
como él lo imaginó;
y por ello es feliz:
¡vanidad de los poetas!

Si no fuese porque, solo
y con mala luz,
desde hace siglos espera en vano
visitantes y espectadores
para su desfile
de pecados.

A última hora le han enviado,
virgilio inútil,
al pequeño y servicial Gustave.

¡Qué más da!
Ha perdido toda esperanza.
Descuelga la muestra,
corre el cerrojo,
apaga el fuego.

Del libro Vacaciones pagadas (1959)
Traducción de José Batlló

3 comentarios:

CAS dijo...

Días pasados oía hablar a unos escritores uruguayos de poesía y decían que hay una estadio siguiente al aquel en que todos se inician: el de superar lo autoreferencial, el diario íntimo. Lo traigo a colación por este magnífico poeta que sin embargo habla mucho de la vanidad y la jactancia de quien escribe y debería callar. Es que en todo caso quien escribe no puede dejar de ser verborrágico y así cae hasta en la mentira de inventar y de crear, aun lo que no siente.
Me explico o es mucho divague, amigo?
Por otra parte no tengo más que agradecer que me acerques este vacacionante poeta pago: MAGNIFICO!!!

calamanda dijo...

Hola!...Estupendos versos de uno de los poetas más importantes de la literatura catalana.

Leer los poemas de P.Quart y ver la obra y texto de Terence Koh me viene a la memoria un bonito poema
de una poeta valenciana amiga mía que me encanta.

"Le estoy robando al tiempo cada imagen.
Cada día perfilo la línea de una torre,
el enigma del vuelo de los pájaros,
el olor de las rocas cuando caen al mar,
las faldas amarillas de la luna...

Le estoy robando a Dios su arquitectura,
por si acaso no hay nada tras la muerte".
(Ladrón de sueños. D. Alberola)

Un beso.-

Natàlia Tàrraco dijo...

Joan Oliver, Pere Quart, Raimon le cantó, siempre existen poetas que nos hacen sentir vivos en todos los sentidos, en todos.
"Una esperança desfeta,
una recança infinita.
I una pàtria tan petita
que la somio completa."
Las pátrias nos pertenecen y explican, pero todas son pequeñas para que quepa la gente entera, por eso nos expatriamos, y aunque nos duela, ganamos con creces.

Amigo Alfredo, siempre estamos muy cerca a pesar de cualquier distancia. Besito.