miércoles, 18 de agosto de 2010

Contra el viento del norte (Gut gegen Nordwin, Daniel Glattauer, Alfaguara 2010)

La primera novela de este autor austriaco que se publica en España, nos ofrece una visión del siglo XXI sobre el género epistolar que tanto gustaba en el siglo XVIII, y que tiene tras de sí un importante bagaje literario.

Y lo transporta hasta nuestro siglo de la mano de las nuevas tecnologías, del correo electrónico y de Internet. Emmi envía una serie de correos electrónicos a la revista Like para que le den de baja como suscriptora habida cuenta de la pérdida de calidad de la revista. Esos correos va a parar por error a la bandeja de entrada de Leo Leike, que en Navidad volverá a recibir un correo equivocado enviado por Emmi.

A partir de ahí se inicia un cruce de correos electrónicos que terminará por convertirse en adictivo para ambos personajes, que empiezan así un recorrido por sus inseguridades, por la fantasía, por la necesidad de transformar ese contacto electrónico en un contacto físico real, al que ambos son reacios por miedo. ¿Puede sobrevivir en el mundo “real” una relación que se inicia en un mundo “virtual?

Ella es una mujer casada con un hombre que aporta dos hijos al matrimonio, mientras que él está saliendo, con alguna recaída, de una relación difícil. La novela, de lectura muy ágil y rápida, va transitando por esos caminos de la inseguridad con dosis de humor, pero también de tensión y nos termina atrapando en ese ritmo trepidante sin que podamos evitar querer saber qué es lo que va a ocurrir con el siguiente mensaje, si éste tardará algunos días o sólo algunos segundos.

Amistad, celos, fantasía, imaginación, para una historia de amor reducida a lo esencial y que tiene un desenlace rotundo, después de que los dos protagonistas hayan protagonizado un ejercicio de esgrima verbal descarado, y que ya anuncia segunda parte que llevará el título de Cada siete olas.

“Querida Emmi:

¿Has notado que no sabemos absolutamente nada el uno del otro? Creamos personajes virtuales, confeccionamos irreales retratos robot el uno del otro. Formulamos preguntas cuyo atractivo reside en que quedan sin respuesta. Pues sí, nos dedicamos a despertar la curiosidad del otro y a seguir alimentándola al no satisfacerla de manera definitiva. Intentamos leer entre líneas, entre palabras, y pronto entre letras tal vez. Hacemos grandes esfuerzos por juzgar bien al otro. Y al mismo tiempo nos preocupamos de no desvelar nada importante de nosotros mismos. ¿Qué quiere decir “nada importante”? Nada de nada, aún no hemos contado nada de nuestras vidas, nada de lo que constituye la vida cotidiana, de lo que podría ser importante para alguno de los dos”.

10 comentarios:

sonoio dijo...

un tema que nos empapa eh?

un abrazo

Alfredo dijo...

Sin duda. Algo que ya forma parte de nuestra realidad. Nuevos medios, nuevas formas pero el fondo sigue siendo el mismo: no queremos estar solos en el mundo.

Saludos!!

Fuga dijo...

Tiene muy buena pinta.
Oye yo he conocido gente maravilosa que sin éste maravilloso medio hubiera sido imposible.
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Me gusta el cambio de look ;-)

Alfredo dijo...

Este es un medio más para que las personas nos podamos comunicar y, eventualmente, llegar a un conocimiento personal, y en este cíberespacio, igual que ahí fuera, es posible encontrar gente estupenda, claro que sí.

Un abrazo!!

salvadorpliego dijo...

Suena interesante esa novela. Gracias por compartirla.

Saludos.

Alfredo dijo...

Gracias a ti por la visita y el comentario.

Abrazos!!

vanesa dijo...

Me la apunto como "lectura recomendada" para alguna que otra hora en aeropuertos y medios de transporte varios :) El "mail" que has publicado "pica" para seguir leyendo.
Apunta tú también: "Dime quién soy", de Julia Navarro, otro que ha pasado a mi lista de "especiales" porque ha ido y venido conmigo varias semanas en esta nueva aventura que no sé cómo acabará.

Alfredo dijo...

Gracias por la recomendación. Tomo nota. La novela de Glattauer es perfecta para esos viajes que tienes de avión. Ya me dirás que te ha parecido.

Ciao!!

Armando dijo...

Pocas veces he leido un libro tan fresco y divertido, esto sin dejar atrás lo emocionante que es, contra el viento del norte, súper recomendado

Alfredo dijo...

Gracias, Armando, por compartir tu opinión sobre este libro.

Un saludo!!