martes, 26 de enero de 2010

Martha Rosler (Brooklin, Nueva York, 1942)


De la pintura al vídeo, de la escultura a la fotografía, de las instalaciones a las performances y el vídeo, son los caminos expresivos que ha utilizado o utiliza esta artista norteamericana que empezó mostrando su obra en periódicos gratuitos o en forma de carteles y fotocopias, y que ahora está presente en todas las grandes instituciones artísticas del mundo. Un camino que no la ha llevado a descafeinar su propuesta en la que destaca el fuerte compromiso político, social y, sobre todo, feminista.

Allá por los años 60 empezó embarcándose en un navío que le llevó a surcar aguas cercanas a los postulados pop y de un cierto surrealismo (ella misma reconoce la influencia que ese momento tenía de Max Ernst), aunque esa fase duró poco para pasar a ser sustituida por la “creación de una representación espacial racionalizada, el espacio del realismo fotográfico (…)”, según se recoge en una entrevista concedida a Alan Gilbert y que aparece reproducida en la web salonkritik.net.


Por esa época también va a entrar en contacto con los postulados feministas que se habían reactivado después de parón producido por la Segunda Guerra Mundial y la década de los 50, y que se reactivaron en los 60, periodo también definido por la guerra de Vietnam contra la que Rosler protestó a través de su obra. Así, empezó a realizar fotomontajes en los que se combinaban escenas cotidianas de los hogares norteamericanos, muchas veces mujeres realizando labores domésticas para poner de manifiesto la cosificación de la mujer confinada al hogar, a lo que añadía imágenes bélicas, como si la guerra estuviera entrando directamente por la cocina de los hogares que representan el modo de vida americano.


Imágenes poderosas, inquietantes, que motivan a pensar y con las que Rosler, además, quería llamar a la acción, a la toma de conciencia. “En mi obra trato de abrir un hueco, un espacio en el que espectador pueda entrar y repensar los mensajes recibidos”, dice la artista en la entrevista ya citada. Una fórmula en la que volverá a incidir en los años 2000 en relación con la guerra de Iraq con alguna pequeña diferencia. Y es que esas imágenes están realizadas con la intervención de PhotoShop e impresas digitalmente, y como los estereotipos sociales de los 60 y los de los 2000 no son los mismos, en lugar de atareadas amas de casa, aparecen modelos, masculinos y femeninos, con todo su lujo y glamour compartiendo existencia con la violencia y el sinsentido de la guerra.

La amplitud de la reflexión de la obra de Martha Rosler está en las antípodas del discurso de lo políticamente correcto, y abarca tanto los espacios públicos como los privados relacionados con el hogar, las relaciones personales del día a día, en una suerte de radiografía total de las circunstancias que nos rodean a diario, y que la lleva a estar en contacto con multitud de activistas, de grupos preocupados por los sin techo, por el urbanismo de la ciudad de Nueva York y muchos otros. Se ha escrito que su ambición “es la de una toma de consciencia entre la reflexión, el juego y la información”, en palabras de Jaume Vidal Oliveras, quien también afirma que “podemos apuntar metafóricamente este arte de compromiso y sensibilidad política como una cacofonía más en esta sociedad de la información que desinforma, temática a la que la artista alude en varias ocasiones y en la cual ella misma está inmersa”.

“He trabajado alrededor de la comida, la ropa y la casa porque son cosas que todos compartimos. En particular he tocado la relación de las mujeres con la comida, ya sea como consumidoras o productoras, porque es una necesidad básica que se ve transformada completamente por nuestra vida social y cultural. Es una forma de micropolítica que se puede leer como macropolítica”. (Martha Rosler)

2 comentarios:

calamanda dijo...

¡Hola!,decirte que no conocía a
Martha Rosler y ha sido una gran sorpresa para mí...y veo que utiliza casi todos los caminos que
le llevan a conseguir la expresividad que pretende...consigue mensajes directos con imágenes que me han
gustado mucho y que es verdad que
llevan directamente a estimular y a
animar a la reflexión.

También quiero decirte, ya que estabas enterado desde el principio, que estoy muy contenta y
no me lo puedo creer todavía...Mi
blog,por fin, después de un año se
ha actualizado!!

Un beso.-

Alfredo dijo...

Es muy difícil quedar impasible ante las obras de esta artista tan interesante, al menos para mí.

Parece que poco a poco te van reconciliando con la tecnología y deja de hacerte la puñeta.

Buen finde!!