domingo, 9 de agosto de 2009

El arco (The bow, Hawal, Kim Ki-duk, 2005)



Cuando llegas a ver el final de esta película del realizador surcoreano, uno se queda con la sensación de que no sabe lo que ha visto. Intentaré explicarme. Mientras va transcurriendo la historia entre un anciano de 60 años y una adolescente de 16, que viven en un barco en medio de ninguna parte, y que no intercambian entre ellos ni con nadie más, ni una sola palabra en toda la película, la construcción mental que uno se va haciendo de la historia salta totalmente por los aires, y uno se queda flotando en la duda y la incertidumbre.

El transcurrir de la cinta es el de una historia que nos va calando poco a poco, como esa lluvia fina que antes de que nos demos cuenta nos ha dejado mojados hasta los huesos, mientras tenemos que conformarnos con ir armando las piezas del puzzle gracias a los comentarios que hacen los pescadores que, de cuando en cuando, el anciano lleva hasta el barco en el que transcurre todo.


El arco que da título a la película además de cumplir con su función de lanzar flechas, también sirve como instrumento musical y como elemento para adivinar el futuro. Ese arco y un columpio que le permite rozar sus pies con el agua marina, es el único juguete de una chica a la que el anciano encontró no sabemos dónde, ni en qué circunstancias, y decidió llevársela al barco del que no ha salido en la última década, hasta que la casual llegada de un joven empieza a enseñarle que hay un horizonte más allá del que se ve desde el barco.

Lo que Kim Ki-duk nos pone ante nuestra mirada, es una historia de relaciones humanas que se van construyendo desde un silencio profundamente expresivo, y que sirve para regalarnos dos actuaciones sencillamente maravillosas, llenas de matices, y con las que quedan muy claras los sentimientos por los que van pasando los personajes, algo a lo que también ayuda una música espléndida y que genera momentos de una belleza más que notable.


Una estructura muy simple puesta al servicio de algo tan complejo como las relaciones humanas, con dos personajes que mantienen una relación plácida al principio, pero que se irá complicando con el paso de los días hasta llegar a alcanzar momentos de gran tensión, pero todo dentro de una atmósfera de contención y, al mismo tiempo, de una armonía que fluye en silencio. Leandro Marqués en su crítica de la película dice: “El ingreso a su mundo, a su propuesta, corre por parte del espectador, que una vez allí inmerso, va a poder ser capaz de completar los silencios, dialogar con las imágenes y el relato, y maravillarse con la composición de cada plano.”


Esta es la segunda película que he visto de este realizador surcoreano, después de tener la oportunidad de ver Time en 2007, una película rabiosamente contemporánea, urbana y sobre obsesiones. Nada que ver con El Arco, y que me confirman que este director es uno de los grandes de este siglo XXI.

11 comentarios:

Carla dijo...

Habra que verla!

Alfredo dijo...

Apuesto a que te va a gustar.

Saludos!!

Lucía dijo...

No dejes de ver Hierro 3.
Un saludo.

Alfredo dijo...

La tengo pendiente, y no la dejaré de ver. Kim Ki-duk merecer mirarlo con toda atención.

Un abrazo!!

Jeanne dijo...

Me gusta este director, nunca te deja igual, nunca te deja indiferente.

No he visto esta que comentas, tomo nota.

J.

Alfredo dijo...

Es cierto. No se puede permanecer impasible ante una película de este director. Espero que te guste.

Buen finde!!

Fuga dijo...

Después de leer tus magníficas explicaciones, no me cabe duda que es una gran película.
Saludos festeros ;-)

Alfredo dijo...

Al menos a mí me lo parece.

Mis saludos tiene que se currantes snif, snif!!

Pásalo bien y gran semana.

Lucy Cristina Chau dijo...

Lo que he visto de Kim Ki Duk es que trabaja con temas complejos de lo humano. En la película de los monjes (Primavera, Otoño, Invierno y otra vez Primavera) igual rompe las lógicas que creemos a salvo. Lo mismo con Iron 3 y así parece que va, tocando puertas en rincones de la humanidad que no se abren fácilmente. La música es muy bella y las imágenes, los encuadres, las actuaciones son excelentes. Trataré de ver Time y el resto, pero igual tendrá que ser por internet porque a Panamá no llega ese tipo de cine con facilidad.

julio dijo...

Una obra maestra de basura. No sé de dónde hablan tanta mierda. Es un hueso rancio duro de roer!!! Una pesadilla!!!

Anónimo dijo...

ME IMAGINO QUE HABLA, UN EXPERTO E CRITICA DE CINE¿¿¿ ..i..