martes, 11 de septiembre de 2007

Perros de paja (Strawdogs, Sam Peckinpah, 1971)

Una excelente reflexión acerca de la violencia que deja inquietantes preguntas en el aire. Eso es lo contiene la que fue probablemente la película más polémica de un director abonado a la controversia. Cinta que produjo en Europa intentando escapar de la industria de Hollywood y sus esquemas, lo que no impidió que el metraje final sufriera censura en muchos países, debido a la extrema violencia que se muestra. Incluso las feministas de la época la atacaron de forma virulenta, especialmente, por el hecho de que el protagonista se decanta al final por el asesino de una joven antes que por su esposa.

Un brillante matemático norteamericano y su esposa británica, se trasladan al pueblo de ella para aprovechar la tranquilidad para finalizar un importante trabajo aprovechando la tranquilidad de la zona. Allí se producirá un choque de consecuencias totalmente inesperadas entre violencia irracional e inteligencia.


Con una estructura de western, en la que recordamos a esas escenas en las que un grupo de indios salvajes ataca una solitaria granja en medio de la nada mientras los colonos se defienden desesperadamente. Tampoco falta el solitario defensor de la ley, la banda de villanos, un forastero, y con todo girando en torno a una taberna.

Con todos esos ingredientes, Peckinpah cocina una historia en la que desde el minuto 1 tenemos la sensación incómoda de que algo grave va a ocurrir en cualquier momento, graduando los estallidos de violencia de tal forma que sigue una progresión creciente hasta el gran crescendo final, cuando todo eclosiona de una forma brutal.

David Sumner (Dustin Hoffman) y Amy (Susan George) son los encargados de dar vida a los dos personajes principales. Él empieza siendo un tranquilo matemático al que las circunstancias le arrastraran a un viaje psicológico posiblemente sin billete de vuelta, mientras que Amy es una mujer de enorme sensualidad, provocativa y aburrida de su matrimonio con un timorato David.

Ellos, como el resto de los personajes, entrarán en un juego macabro regido por la misma ley dicotómica por la que se regía el Oeste: vivo o muerto. Todo mezclado en una macabra coctelera en la que caben gatos muertos, ratas vivas, alcohol sin tino, miembros mutilados y cuerpos destrozados. El director, por medio de fugaces flash-backs que nos recuerdan los motivos que tienen los protagonistas para comportarse como lo hacen, en una atmósfera en la que el miedo es más espeso que la niebla que recorre los páramos y se convierte en un protagonista más.

Una película en la que los asesinatos son fruto de instintos larvados, en estado latente, largamente reprimidos en un mundo intrínsicamente violento, en el que no existe escondite posible ya que tarde o temprano vamos a tener que enfrentarnos con la violencia, y en ese momento ninguno sabemos cual va a ser nuestra reacción. Eso lo demuestra David Sumner en la larga, violenta e hipnótica escena final, que consigue perturbarnos hasta lo más profundo pero, al mismo tiempo, generarnos una fascinación que nos impide despegar los ojos de lo que está ocurriendo en la pantalla.


8 comentarios:

Sonrisa de luna dijo...

uissssssss la pelicula suena a estar bien, pero la verdad es que las imagenes me han dado un poco de escalofrios jejejejejej que miedo¡¡
que pases un mu buen dia, hermoso y radiante ( asi como yo, ajajajjajajaj, que baje la modesta que ya subo yo, ajajajajajaj, ay que me parto, ajajajajaaj), muack

titicandia dijo...

Tu comentario y descripción me parecen magistral jajajaja, tanto así que creo la buscaré para verla.

Además que el protagonista es un actorazo que me encanta, es un genio.

Saludos,

Titi

Alfredo dijo...

Hola, holita. La peli esta es de esas que podríamos definir como de terror psicológico, y sí algo de miedito si da.

Buen día para tí también.

Un saludo, hermosa y radiante!

Alfredo dijo...

Titicandia, bienvenida otra vez por este lugar. Gracias por tu amabilidad y puedo decir que es una gran película, con un dominio fantástico de la tensión psicológica. Comparto contigo gusto por Dustin Hoffman.

Un abrazo!

Jesús dijo...

GRandes peliculas, obras maestras. Ya no se hace tan buen cine

Alfredo dijo...

Hola Jesús.

Películas buenas y malas se han hecho en todas las épocas, incluso hoy, otra cosa es que no siempre lo bueno nos gusta, porque calidad objetiva y gusta subjetivo no tienen porque coincidir.

Saludos!

Corazón Coraza dijo...

AY!! ::.nosé porqué...pero me parece que la ví!! ..............mmmm...........No puede ser que no me acuerde!!..Capaz... que....me la confunda....mmm.... nono..nada que ver... capaz que pueda ser que se "parezca" a "El juego del miedo"??...mm... nosé...tengo la cebeza enredada...¿será la primavera?? jajajaj!! ¡Siempre por algo, ando en las nubes!! Dioos!! jajaj!..:Bue...primavera...primavera.... ahora...llueve a mares...!! todo mal!!

Besotess Asturianooo!!

Alfredo dijo...

No te puedo ayudar por que la película que mencionas no la conozco en absoluto, así que no sé si se parece a Perros de paja o no.

La primavera lo altera todo, y la lluvia de esa estación es bonita aunque a veces sea un incordio. La vida estallando en todo su esplendor.

Un abrazo Corazón Coraza!!