martes, 10 de abril de 2012

Susan Hiller: “Combino la estética minimalista con una sensibilidad surrealista”


Homage to Marcel Duchamp. Auras (2008)

Para la crítica artística británica, Susan Hiller (Tallahassee, Florida, Estados Unidos, 1940) es la artista con mayor influencia sobre la joven generación de artistas británicos. Algo que no es extraño a la vista de la potencia conceptual base de toda su obra desde que en los años 70 decidiera finalmente orientar su trayectoria vital hacia el mundo del arte.

Antes de eso pasó por la antropología, una ciencia que estudió en Nueva Orleans atraída por unos estudios dirigidos por Margaret Mead “muy famosa en aquellos días [mediados de los años 60] y su generación de antropólogos eran todas mujeres”, tal y como afirma Susan Hiller en este artículo del The Observer.

Su relación con esa ciencia se mantendrá hasta el estallido de la guerra de Vietnam, un conflicto que “me enseñó que la antropología no era una práctica inocente. La información era enviada al Gobierno. Además, la información solo procedía de los hombres de otras culturas. Las mujeres no eran entrevistadas. Nosotros pertenecíamos a una generación radical y eso era algo imposible para mí”, desvela Hiller en el mismo artículo.

Belshazzar's Fest, The Writing on Your Wall (1983-84)
Con ese desengaño a cuestas, decidió volver a los caminos del arte que ya había empezado a andar cuando con ocho años de edad había ganado un concurso artístico y  de retomar los estudios que había llevado a cabo en Nueva York antes de dedicarse a la antropología, relacionados con la fotografía, el cine, el dibujo y la lingüística. Todo ello completado con una estancia en París para estudiar técnicas de estampación.

Day for night (2009)
La entrada de Susan Hiller en el mundo artístico, ya asentada con su marido en Londres, supuso que entrara a formar parte de una primera generación de mujeres artistas feministas. Un contenido “que me advirtieron que podía arruinar mi carrera. Yo tenía una etiqueta de artista conceptual interesante y después de mi feminismo, mi posición preocupó a muchos críticos”, señala Hiller en el artículo ya citado, en el que un poco después reconoce que su obra está influenciada por su percepción feminista, una percepción que matiza “no quería ser un ataque agresivo hacia los hombres, solo era una cuestión de trabajar en mí misma”.

Monument (1980-81)
A partir de esos presupuestos antropológicos y feministas, junto con algunos otros, Hiller va a construir una propuesta artística radical en la que tienen cabida elementos considerados menores de nuestra rutina cotidiana como pueden ser, por ejemplo, las tarjetas postales, con lo relacionado con el mundo mágico, de las creencias e incluso las experiencias paranormales.

Homage to Gertrude Stein.
Lucidity and Intuition (2010)
Incluso va a inventar el neologismo “paraconceptual” para definir esas obras que se mueven entre lo conceptual y lo paranormal apreciable en obras que tienen como base los testimonios de personas que afirman haber tenido contactos con extraterrestres y son capaces de explicar esas experiencias.

“En la práctica artística de Hiller son constantes las referencias a la telepatía, el espiritismo, la meditación, la escritura automática o la hipnosis, junto al uso y la reapropiación -en ocasiones irónica- del psicoanálisis, el feminismo, el lenguaje cinematográfico, la museografía o las técnicas de catalogación de materiales de archivo”, según queda definido en este artículo.

El mundo de los sueños, del inconsciente, de los miedos, de las narraciones infantiles, en definitiva, de la memoria, del recuerdo, de esa duda que nos queda acerca del recuerdo que quedará de nosotros, de la huella que dejemos cuando nos llegue la muerte, la disolución de todo eso, son cuestiones permanentes en la obra de Hiller. Eso la llevó, por ejemplo, a desarrollar The J-Street Project (2002-2005), un proyecto para filmar las calles y lugares de Alemania relacionados con los judíos, vestigios mantenidos a lo largo de los siglos en un país que intentó exterminarlos. Otro ejemplo sería Monumentum, en el que reproducen las placas colocadas en un parque londinense que recuerdan a personas anónimas que perdieron su vida por salvar la de otros en diversos tipos de accidentes.

Witness (2000)
Con todo, la obra de Hiller termina por colocar al espectador en el centro de la propia obra, eliminando así cualquier tipo de relación jerárquica que pudiera haber entre artista y espectador, ahora colocados en pie de igualdad en tanto en cuanto ambos recorren un camino de búsqueda, de exploración incluso de sus propios miedos, colocando al espectador como una parte más de la obra de arte.

Voyage to Rough Sea. Homage to Marcel Broodthaers (2009)
Obras de arte que toman la forma de instalaciones, de piezas sonoras, fotomontajes, muchas veces combinados en una única obra, lo que les convierte en elementos difícilmente etiquetables.

The Outlaw Cowgirl (2005)
Uno de los artistas de los que reconoce su influencia es el alemán Joseph Beauys, al que dedica uno de sus Homenajes, y su idea del artista como chamán. Dice en The Observer: “Siempre he estado interesada en la conexión entre el artista que es considerado como alguien especial y celebrado como genio y la gente corriente”. Gertrude Stein será otro personaje al que Hiller dedique otro de sus piezas de homenaje, en este caso centrándose en el interés que sentía la mecenas por el surrealismo y las teorías de la escritura automática.

The J Street Project (2002)
El universo, tal vez sería mejor decir los universos, que crea Susan Hiller en sus obras, terminan por sacar a la luz los miedos que todos llevamos dentro, los fantasmas con los que Hiller nos contrapone o nos hace dialogar utilizando un alfabeto alternativo creado por la propia artista utilizando para ello aquellos restos dejados de lado en una sociedad en la que racionalidad e irracionalidad están en permanente choque y confrontación.

Fuentes consultadas:






2 comentarios:

Balamgo dijo...

Singular mujer.
Un artículo muy currado.
Abrazos.

Alfredo dijo...

Una artista poderosa y que pone el acento en cuestiones creo yo que muy relevantes.

Buen finde!!