martes, 6 de octubre de 2009

Yinka Shonibare (Londres, Gran Bretaña, 1962)


Nacido en la capital británica en el seno de una familia de origen nigeriano, a los tres años regresó al país africano, para regresar a Gran Bretaña convertido ya en adolescente. Eso le generó a Yinka Shonibare una doble identidad, crecer con un pie en cada continente, y ahí encontramos una de las motivaciones de su carrera artística en la que reflexiona sobre la construcción de la identidad, y cómo las relaciones entre mundos diferentes acaban por conformar un sistema de influencia mutua de consecuencias insospechadas.

Al poco tiempo de volver a Inglaterra, a Yinka le fue diagnosticada una mielitis transversa, enfermedad que, según el diagnóstico médico, le condenaba a una parálisis total. Sin embargo, tres años más tarde lograría recuperar la práctica totalidad de su movilidad, quedándole como secuela más visible una ligera inclinación de cabeza.


Después de ese paréntesis marcado por la enfermedad, Yinka retomó sus estudios artísticos hasta convertirse en un artista de referencia capaz de expresarse por medio de la pintura, la instalación, la fotografía o el cine. Medios que Yinka pone al servicio de un arte que pone en solfa los esquemas cultura predeterminados, esos que os dicen cómo tienen que ser las cosas para que las podamos encajar en su hueco correspondiente, rompiendo los discursos unidireccionales y creando una suerte de arte mestizo en el que confluyen elementos europeos con los africanos.

Obras de artistas como Jean-Honoré Fragonard, William Hogarth, Thomas Gainsborough, o Goya, son reinterpretados por Yinka quien sustituye a los personajes centrales de esas obras y los sustituye por otros de aspecto africano y en los que, en ocasiones, es difícil saber si son hombres o mujeres, en un intento de poner también en entredicho el concepto de género. Pero su subversión no se limita a eso, sino que se extiende a los ropajes que visten esos personajes, a los que vista con trajes de época pero elaborados con esas telas de vivos colores que consideramos típicamente africanos, pero que en realidad son telas decimonónicas elaboradas en Indonesia por los holandeses, y que éstos vendían a mercaderes británicos y éstos, a su vez, a comerciantes africanos.


Así va formulando una serie de reflexiones en torno a las relaciones que se suscitaban entre clases sociales, personas de diferentes continentes, colonizadores unos y colonizados otros, que genera una dialéctica en la que entran en juego conceptos como el de identidad, historia, cultura.

Personajes que también pueden aparecer sin cabeza, un guiño a la Revolución Francesa y a su dama más conocida, la guillotina, lo que introduce una nota fuertemente irónica como en el caso de esas damas o caballeros, brillantemente vestidos, y que se apuntan con pistolas hacia unas cabezas inexistentes. Arnold Lehman, director del Museo de Brooklin ha dicho de este artista: “Es capaz de hacer malabares tan brillantes con tantas ideas y expresarlas e una forma inmensamente atractiva y visualmente extraordinaria.” (Citado por Deborah Sontag, New York Times)

9 comentarios:

sonoio dijo...

excepcional post
no conocía a este artista
por lo que agradezco
que me sorprenda

un abrazo!

Alfredo dijo...

Sorprendente sí que es.

Saludos!!

Fuga dijo...

Holas Alfredo, ando muy perdida...
Siempre me sorprendes con tus conocimientos sobre el arte en general.Reconozco mi ignorancia sobre Yinka, admiro su espíritu e superación pero me dan "cosa" sin cabeza.
Abrazo otoñal.

Alfredo dijo...

No es tanto que tenga conocimientos previos, sino que voy aprendiendo a la vez que escribo los artículos. Es verdad que el hecho de poner a sus figuras desprovistas de cabeza les da un aire inquietante, sobre todo esas mujeres que se apuntan con las pistolas.

Besos!!

CAS dijo...

Policromía, diversidad, mestizaje, mente abierta, permeabilidad, imaginación y mucho arte para expresarlo.
Creo que a partir de tus investigaciones, habemos muchos hurgando en la web (para empezar..)sobre tantos artistas que nos acercas y cuya obras nos propones, provocando nuestro interés y curiosidad. Como siempre, agradecida.
abrazos

Alfredo dijo...

Que la curiosidad te siga guiando. Este es un artista que, como puedes ver, utiliza una forma peculiar de comunicación, con un código que hay que desentrañar para llegar a la esencia.

Buen fin de semana!!

Alejandro Maiza Catalán dijo...

Que entrada tan curiosa y llena de ironía y de humor. Parece de Duchamp. Muchas gracias or leer el texto de Feynman que publiqué. Noo tenía esperanzas que fuese leido, ya que esta como oculto entre trabajos nuevos, viejos, videos y demás. Ah, por cierto, te dejo esta entrada para que conozcas al Feynman pintor, que me la dejo Abel, es muy curiosa. Felicidades por tu trabajo.

http://www.museumsyndicate.com/index.php
DIBUJOS DE FEYNMAN

Alfredo dijo...

Es cierto que tiene sentido del humor, pero también denuncia. Ha sido un placer leer tu artículo y gracias por dejarme la información de la web de Feyman.

Buen fin de semana!!

Alberto Pensotti dijo...

Yinka Shonibare combina la estetica con un concepcion politica que es notablemente critica de la dialectica desigual entre el "centro" y la "periferia" global... Excelente creador, gracias por difundirlo.