miércoles, 14 de octubre de 2009

Si la cosa funciona (Whatever Works, Woody Allen, 2008)


Gusanos, mini gusanos, sub mentales. Esas son las categorías que tiene Boris (Larry David) para etiquetar a sus congéneres humanos. Y es que no es fe en la humanidad precisamente lo que tiene ese particular alter ego de Woody Allen, y es que todos los pensamientos positivos que tenemos acerca de los seres humanos se basan en una premisa absolutamente falsa que dice que las personas somos básicamente éticas, algo que la realidad se encarga de desmentir a cada paso.

Si la cosa funciona supone un feliz regreso del genio norteamericano al terreno de la comedia ácida, irónica, inteligente, de diálogos brillantes sobre la que ha cimentado su carrera, y deja atrás auténticos horrores como Vicky Cristina Barcelona (ya el título da más que miedo) y alguna que otra cosa. De nuevo las calles de su Manhattan cogen protagonismo, mientras Boris (un casi nominado para los Nobel) se mal gana la vida dando clases de ajedrez a niños que no soporta, y mira a todos sus congéneres desde lo alto de una inteligencia superior, o eso es lo que él piensa de sí mismo.


En sus encuentros con los otros, va desgranando sus ideas acerca de la religión, la moralidad, la propia existencia, a la vez que padece de terrores nocturnos, misantropía, e hipocondrias varias, vamos el personaje más clásico de Allen que consigue devolver las carcajadas a un patio de butacas al que se dirige de forma directa, lo mira desde la pantalla y a él le habla de forma directa.

Para la ocasión, Allen rescata un guión de los años 70 puesto al día, en el que no tiene piedad de nada ni de nadie, empezando por la propia sociedad norteamericana parce que irresolublemente dividida entre unas ciudades, en este caso Nueva York, progresistas y brillantes, y un sur (Missisipi) paleto, cateto y anclado en una visión arcaica de la religión. Ambos mundos representados por la inteligencia superior de Boris, y la estulticia no exenta de una cierta ternura, de Mandy, la jovencita que aterriza por azar en el apartamento de Boris hacia el que se sentirá atraída.


El azar es una de las cosas que reivindica Allen en esta película, especialmente cuando hable de las relaciones amorosas, y parece decirnos que para encontrar el amor hay que estar dispuesto a ello, a dejar que la realidad vaya configurando las líneas maestras hasta que se van consolidando las configuraciones sentimentales que logran dejarnos en equilibrio.

Una película que yo no incluiría dentro del apartado de las geniales, pero que sí está en un nivel medio alto dentro de la producción de Allen, y que nos deja un buen sabor de boca cuando salimos del cine después de habernos echado unas risas y de haber disfrutado, una vez más, de unos diálogos brillantes que nos devuelven algo del mejor Woody Allen. Ya quedo a la espera de la próxima.

14 comentarios:

sonoio dijo...

parece atrativa
y conincido en lo mala de "vicky...", también me hizo acordar de "amazing american", basada en la vida de el creador de ese cómic amigo de krump, la recomiendo.

abrazos

Alfredo dijo...

Para pasar un rato divertido. La película que recomiendas no la conozco en absoluto, así que no puedo opinar sobre ella.

Saludos!!

Mimí dijo...

De los directores americanos está entre mis preferidos, pero estos últimos años ha pasado por toboganes creativos.
Me encanta que aborde las relaciones humanas. Es como observar su pensamiento por un agujerito.

Un abrazo y gracias por tus post, Alfredo.

Alfredo dijo...

Hacer una película al año es lo que tiene, que mantener la calidad es complicado. En este remonta un tanto el vuelo.

Gracias.

Abrazos!!

Édgar Adrián Mora dijo...

Entiendo en parte el rechazo de la Península por la penúltima peli de Allen. A mé me gustó mucho. Sin embargo, cuando se es fan, se pierde distancia crítica.

Un saludo.

Lucía dijo...

Me lo pasé en grande. En principio iba un poco recelosa porque VCB me había decepcionado mucho, todavía no he superado el trauma de que haya una película de Allen que no me guste.
También me daba miedo a no poder separar a Larry David de su personaje en la serie "Larry David". No sé si la has visto, hace de sí mismo: un tipo gruñón, maniático y borde. Agradezco a los dobladores que no le hayan puesto en la pelí la misma voz que en la serie, así los he podido desvincular.
Se la recomiendo a todo el mundo, cada vez es más difícil encontrar películas que te hagan reír y que sean inteligentes. Larga vida a Allen.

Besos.

CAS dijo...

Desde Bananas para aquí.. lo sigo y me gusta, con los altibajos que marcás. Esta película y comentada así, parece lo primero que tendria que hacer ya, que es verla. Pero bueno... recién comienza el día y hay que trabajar,jajaja.
La anoto en la lista "recomendaciones de ALFREDO".
Abrazos.

Clara dijo...

Gracias por proporcionarme unos cuantos párrafos que me preparen antes de verla. Comprobaré tu crítica después de verla. Saludos

Alfredo dijo...

ÉDGAR: Precisamente porque soy un seguidor asiduo de Allen desde hace ya muchos años, me duele verle según que cosas. A mí me parece que VCB es un cúmulo de tópicos muy facilones y con un guión excesivamente simple para su talento.

Un abrazo!!

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LUCÍA: Comparto la sensación contigo, aunque iba sin expectativa alguna a la película, simplemente a dejarme sorprender y ver si remontaba el vuelo como así fue, para mi deleite. La serie de Larry David no la conozco aunque por lo que cuentas voy a tener que echarle un vistazo. Humor inteligente, esa es la clave.

Un beso!!

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CAS: Yo también hace muchos años que sigo la filmografía de Allen, y algunas de sus películas estarían en una hipotética lista de mis 20 películas favoritas. Puede ser una buena idea para el fin de semana.

Besotes!!

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CLARA: Y espero que compartas las impresiones, y lo lejos o lo cerca que se ha quedado mi comentario de tus sensaciones después de ver la película.

Un saludo!!

sahira dijo...

parece estar bien esta peli. la veremos.


miau

ABEL dijo...

Gracias por la excelente reseña,como siempre, Alfredo. Aquí en México vimos el film. Un guión desempolvado de hace 30 años,como bien lo mencionas,mantiene la frescura de los puntos de vista de Woody de aquel entonces.Ese guión lo estudiamos en el CUEC como ejemplo de comedia Woodylania, y algunos hicieron su ejercicio anual adaptándolo. Woody es un cineasta de mis respetos. Por ahi hice una entrada relacionada con la Inolvidable música de Gershwin,
que muestra magistralmente Woody en su film Manhattan.
Un abrazo: Abel

Alfredo dijo...

SAHIRA: Espero que te guste, es lo mejor que ha hecho de un tiempo a esta parte.

Un abrazo!!

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ABEL: La relación de Allen con el jazz ya le viene de antiguo y es una delicia escuchar sus bandas sonoras, siempre llenas de grandes clásicos.

Saludos!!

Ana dijo...

me la apunto, me encanta woody

Alfredo dijo...

Pues entonces seguro que esta te va a gustar.

Buen finde!!