lunes, 7 de septiembre de 2009

Petrona Viera (Montevideo, Uruguay, 1895 – 1960)


Con este artículo dedicado a la primera mujer que pudo vivir del arte en la República del Uruguay, inicio un recorrido por las figuras de algunas artistas de ese país sudamericano que continuará con Amalia Nieto, María Freire y Águeda Dicancro representante cada una de ellas de un modo diferente de expresar su creatividad por medio de la pintura fundamentalmente.

Petrona Viera nació en el seno de una familia de posibles, hija de Feliciano Viera quien fuera presidente de la república en el periodo que va de 1915 a 1919. A la temprana edad de dos años sufriría una enfermedad que va a marcar toda su vida posterior e incluso su forma artística. Una meningitis la dejó sorda en un momento en el que el Uruguay carecía de instituciones dedicadas a atender a este tipo de problemas, por lo que su familia contrató a una famosa institutriz francesa, Madeleine Larnaudie, familiarizada en la educación de niños sordos.

Inmersa en su mundo de silencio empezó a adentrarse en el mundo del dibujo, primero de la mano del catalán Vicente Puig con quien estudiaría hasta que éste se mudó a Buenos Aires. Hacía 1922, el talento de Viera ya tenía que estar apuntando, ya que ante la falta de Puig, la familia decidió ponerla a estudiar de la mano de su compatriota Guillermo Laborde (1886-1940) quien la introduce en el primero de los ismos que se dieron en el Uruguay, el planismo, con la particularidad de que nuestra pintora introdujo entre los temas de sus cuadros el mundo de niños estudiando o sentados al aire libre, los desnudos, mujeres atendiendo a labores como el tejido, temas que no eran habituales en la obra de los pintores de ese movimiento volcados como estaban en el paisaje.


Por lo que se puede ver en las obras de Viera, recurre a una aplicación plana de los colores, logrando la profundidad en el cuadro, especialmente cuando se trata de paisajes, con la superposición de superficies de diferentes colores con muy pocas gradaciones tonales para componer unas obras en las que destaca un toque poético que es imposible de no ver a la luz de su sordera, lo mismo que su preferencia por los temas desarrollados en interiores. De ella se dice que salía muy poco de casa y que tenía muy pocos amigos, de ahí que la muerte de su maestro, Laborde, fuera un golpe muy fuerte para ella después de dos décadas de relación artística.

Después de ese luctuoso acontecimiento, y de haber expuesto su obra en los años 30 en Buenos Aires y en París, en los 40 recibe enseñanzas de grabado de la mano de Guillermo Rodríguez, sin dejar de lado la pintura en la que empieza a tener más presencia los paisajes, los árboles, las flores, los animales, entre otros.


En una entrevista firmada por María Eugenia Martínez, a la artista Emma Sanguinetti, ésta reivindica la recuperación de la figura de Petrona Viera y del planismo, movimiento del que dice que fue el “primer movimiento plástico con cierta coherencia [en Uruguay].” De Petrona dice que “no tuvo una vida normal. No fue a la escuela, no tenía amigos, no salía de casa”, lo que no le impidió convertirse en “la primera gran mujer del arte, fue nuestra primera pintora de éxito. Y es la introductora de los niños en la pintura nacional. El mundo doméstico, de la mujer cosiendo o del niño jugando no era una temática.” Afirmaciones que completa diciendo que “lo que me fascina es el uso del color, que es de una fineza absoluta. Y esa cosa de intimidad, propia de una persona que no está conectada con el mundo.”


6 comentarios:

carmensabes dijo...

Una sorpresa bonita conocer a Petrona Viera... me ha encantado.
Y saber de su vida, así, tan escondida del mundo.
Me encantan, tanto los paisajes, como los niños.

Un placer Alfredo!!!

CAS dijo...

Con mucho entusiasmo y emoción recorro hoy tus letras hablando de una de mis pintoras "favoritas", mejor dicho, una de las pintoras que más me conmueve tanto por su obra como por su vida, una y otra como bien lo has expresado, totalmente conectadas: el ser humano es fruto de sus circunstancias y si bien las posibilidades de Petrona, fueron muy privilegiadas, es admirable que "a pesar de..." haya capitalizado y sabido canalizar su discapacidad en una obra de destaque y que por suerte hoy pones en conocimiento de un público tan exquisito y conocedor como es el tuyo (un ejemplo el comentario de Carmen Sabes).
Gracias Alfredo: me ha valido el madrugón, venir por aqui. Siempre me ocurre, hoy lo subrayo.
Un fuerte abrazo desde Uruguay a tu querida Asturias.

Alfredo dijo...

CARMENSABES: Para mí también ha sido interesante conocer a esta pintora uruguaya y a otras tres a las que iré asomando por aquí. Su valor está en haber convertido su mundo de silencio en una sinfonía de color.

Un beso!!

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CASANDRA: Es sorprendente que a pesar de su discapacidad y de permanecer prácticamente aislada en su casa, su obra está llena de color y, en un mundo muy capitalizado por los hombres, supo hacerse un hueco y convertir el arte en su modo de vida.

Y con lectoras como tú es un placer mantener este lugar. Gracias por el apoyo con tus comentarios y lecturas.

Besotes!!

Anónimo dijo...

Con mi hijo Gervasio de 7 años, visitamos esta página para un trabajo escolar. Nos gustaron mucho las pinturas, especialmente las que incluyen niños. Y nos dio pena leer sobre su soledad. Pero que alegría tenerla como pionera! Gracias por compartir esta información.

Alfredo dijo...

Me alegra que hayáis encontrado algo de utilidad en este artículo, y deseo que el trabajo de tu hijo quede bien bonito y sea valorado por sus maestros.

Un saludo desde España.

Anónimo dijo...
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