lunes, 3 de marzo de 2014

Phoebe Washburn: Topografías escultóricas, espectáculos ambientales

True, False and Slighty Better, 2003.
Nacida en 1973 en la población de Poughkeepsie, en el estado de Nueva York, PhoebeWashburn muy pronto levantó expectación en el mundo del arte. De hecho desde 2002 están los principales críticos norteamericanos, galeristas e instituciones museísticas siguiendo y apoyando la carrera de esta joven artista que tiene en los elementos de desecho, esos materiales que todos desechamos todos los días elevados a la categoría de hecho artístico.

Baby Brain (Not Safe For Use As Jacuzzi), 2007.

Washburn ha reconocido en alguna ocasión que no está para nada en eso que podríamos llamar el arte con mayúsculas, sino que su interés está más en el proceso, en la construcción de grandes instalaciones ambientales que remiten en ocasiones al mundo de las chabolas, de las favelas. Casi como si la escultura se transformara en una suerte de topografía de esos lugares marginales, donde la supervivencia consiste en vivir de desechos ajenos.

Nothing's Cutie, 2004.

Tampoco el contenido político o de crítica social es el que busca Washburn, aunque sí reconoce que en del fondo de sus creaciones se pueden extraer conclusiones de ese tipo. Y es que la artista señala que está más interesada en el proceso de creación, en el aprendizaje que extrae de cada pieza, del resultado final, de la transformación que introduce en cada espacio capaz de acoger sus obras.

Nunderwater Nort Lab (detalle), 2011.

Obras de distintas dimensiones, algunas capaces de ocupar una gran superficie y que se convierten en espacios interactivos, en lugares por los que el espectador puede transitar y llevar a cabo distintas acciones como recoger camisetas, tomarse una bebida o comer algo. Uno de los proyectos que están en la mente de Washburn es la de llegar a construir un estadio de beisbol utilizando esos materiales de desecho, especialmente cartón.

Regulated Fool's Milk Meadow, 2001.

Materiales que recoge de tres formas diferentes. La que señala como más satisfactoria es la recogida de forma directa en los contenedores de la ciudad, sin tener en mente ningún proyecto concreto; en otras ocasiones sale a la caza y captura de elementos que necesita para una instalación en la que ya está trabajando; y la tercera son los materiales que recoge en las propias galerías o museos para los que ejecuta obras concretas, de tal forma que incluye en las mismas el pasado más reciente del espacio que acoge su instalación.

The Birth Of A Soda Shop, 2008.

Proceso de construcción de lugares que documenta con bastante detalle, aunque nunca con maqueta de por medio, con el fin de favorecer la reconstrucción de sus topografías escultóricas en nuevos espacios. Topografías que están empezando a incluir vegetación viva, de tal forma que son obras vivas, lugares que necesitan de la atención humana.
Más información: Frieze [en], W Magazine [en], Artspace [en], Museo Magazine [en].