lunes, 27 de agosto de 2012

Dionisio González: Lo visualmente posible


Dauphin 6 (2012)
Artista nacido en Gijón en 1968, aunque es en Sevilla donde tiene su territorio de creación artística, su trabajo se caracteriza por la utilización de medios muy diversos que hacen muy difícil su adscripción a una etiqueta concreta, ya que lo mismo se mueve en los terrenos de la fotografía, las instalaciones sonoras, las cajas de luz o cualquier otro medio que considere que le va a pemitir hacer llegar al espectador su mensaje artístico.

Descenso esópico (2011)
Un mensaje que pretende político, en tanto en cuanto analiza las relaciones que mantenemos con un ambiente que parece pensado para tenernos vigilados todo el tiempo, para tener la falsa sensación de luz en medio de ciudades plagadas de neones publicitarios y de luces públicas que con su potente brillo nos deslumbran y nos impiden, paradójicamente, ver más allá.

Ho Chi Ming's Room II
Deslumbrados como estamos por una sociedad consumista, ahora en crisis pero no para todos, en la fluyen noticias a una rapidez tan considerable que no nos queda otro remedio que flotar por encima de ellas atenazados por la imposibilidad de hacernos una clara composición del lugar en el que estamos en el mundo y de lo que acontece a nuestro alrededor, bombardeados como estamos con ráfagas de brillo efímero y agotado en sí mismo.

Hotel Bauer (2011)
Dice el artista en una entrevista a Avelino Sala: “Las pantallas que reproducen ocio que multiplican el reparto noticiable como un gesto de consumo más y contribuyen diariamente al estrechamiento de las comunicaciones, contribuyen de igual modo a vislumbrar un sentido irónico de la propiedad privada, inscrita como está la condición humana en una retoricidad que valoriza al cuerpo como objeto estereotípico de seguimiento ciudadano.”

Roberto Marinho I (2004)
Con el reclamo publicitario enseñoreado de todo, Dionisio González utiliza ese lenguaje para hacerlo reconocible al espectador, aún siendo consciente de que este puede quedarse únicamente en una lectura superficial sin llegar a captar el mensaje crítico de fondo con el que González dota a su obra. “Porque una lectura superficial por parte del espectador puede interpretar complacencia donde hay un severo rechazo”.

Giustinian Lolin (2011)
Su obra más reciente son unas series fotográficas de favelas brasileñas o paisajes orientales o de la ciudad de Venecia, en los que introduce elementos propios de la arquitectura contemporánea recreando digitalmente la convivencia entre diferentes elementos culturales y en las que “sin pretenderlo, denuncia el alejamiento de la arquitectura contemporánea de los auténticos problemas sociales y habitativos”, como escribe Javier Maderuelo.