lunes, 11 de junio de 2012

Nicanor Parra


La doncella y la muerte


Una doncella rubia se enamora 

De un caballero que parece la muerte.

La doncella lo llama por teléfono 

Pero él no se da por aludido.

Andan por unos cerros
Llenos de lagartijas de colores.

La doncella sonríe
Pero la calavera no ve nada.

Llegan a una cabaña de madera,

La doncella se tiende en un sofá
La calavera mira de reojo.

La doncella le ofrece una manzana
Pero la calavera la rechaza,

Hace como que lee una revista.
La doncella rolliza

Toma una flor que hay en un florero
Y se la arroja a boca de jarro.

Todavía la muerte no responde.

Viendo que nada le da resultado
La doncella terrible

Quema todas sus naves de una vez: 

Se desnuda delante del espejo,
Pero la muerte sigue imperturbable.

Ella sigue moviendo las caderas
Hasta que el caballero la posee.


Mujeres

La mujer imposible,
La mujer de dos metros de estatura,
La señora de mármol de Carrara
Que no fuma ni bebe,
La mujer que no quiere desnudarse

Por temor a quedar embarazada,
La vestal intocable
Que no quiere ser madre de familia,
La mujer que respira por la boca,
La mujer que camina
Virgen hacia la cámara nupcial
Pero que reacciona como hombre,
La que se desnudó por simpatía
Porque le encanta la música clásica
La pelirroja que se fue de bruces,
La que sólo se entrega por amor
La doncella que mira con un ojo,
La que sólo se deja posee
En el diván, al borde del abismo,
La que odia los órganos sexuales,
La que se une sólo con su perro,
La mujer que se hace la dormida
(El marido la alumbra con un fósforo)
La mujer que se entrega porque sí
Porque la soledad, porque el olvido...

La que llegó doncella a la vejez,
La profesora miope,
La secretaria de gafas oscuras,
La señorita pálida de lentes
(Ella no quiere nada con el falo)
Todas estas valkirias
Todas estas matronas respetables
Con sus labios mayores y menores
Terminarán sacándome de quicio.


Para que veas que no te guardo rencor

Te regalo la luna
seriamente -no creas que me estoy burlando de ti: 

te la regalo con todo cariño
¡nada de puñaladas por la espalda!
tú misma puedes pasar a buscarla
tu tío que te quiere
tu mariposa de varios colores
directamente desde el Santo Sepulcro.

5 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Contrastes, palabras duras y bellas, el poema de Nicanor a la mujer nunca podrá reflejarlas todas, y el poema de la mujer a Nicanor ¿qué diría?
Besito en lunes, tengas una feliz semana amigo Alfredo.

Alfredo dijo...

NATALIA: Tienes razón, sería la mar de interesante saber que dirían esas mujeres o tan solo una, del poeta y por extensión de todos su congéneres masculinos.

Buena semana!!

Balamgo dijo...

Singular poesía la del Sr: Parra.
Abrazos.

PACO HIDALGO dijo...

Alucinante siempre la poesía de Nicanor Parra, Alfredo, sublime. Es magnífico ese "Para que veas que no te guardo rencor". Me despido por un tiempo, no encuentro ganas o fuerzas para seguir publicando. Espero que tengas un plácido y feliz verano. Nos veremos en septiembre.

Alfredo dijo...

BALAMGO: Sí que la es, desconcertante a ratos, divertida a otros y siempre profunda.

Un abrazo!!

******

PACO: No es buena esa noticia que me das, pero espero que el descanso veraniego te devuelva con energías renovadas y sigas aportando tu importante grano de arena a la difusión del arte.

Un abrazo y hasta siempre!!