jueves, 7 de junio de 2012

Banks Violette, el simulacro de la destrucción


Not Yet Titled
El universo artístico de Banks Violette (Ithaca, Nueva York, 1973), se mueve dentro de un universo muy particular que tiene sus coordenadas marcadas por la música englobada dentro del término metal, con sus diferentes variantes (heavy, death…), y en los mensajes transmitidos por las letras de esas canciones, así como las reacciones provocadas por unos mensajes nihilistas que terminan teniendo consecuencias muy reales.

Untitled (Chuch) 2005.
En ese sentido, la clave de las obras de Violette, en ocasiones acompañadas por ese tipo de sonidos, está muchas veces contenida en el título de tal forma que si no se conoce bien el origen no se llega a entrar en la profundidad del mensaje que nos quiere hacer llegar Violette.

Obras que tienen que ver, por ejemplo, con el asesinato de una joven a cargo de un grupo de seguidores de una banda de música, o la quema de iglesias, la profanación de tumbas y el apuñalamiento a un miembro de un grupo de metal noruego provocados en ese país del norte de Europa.

Violette lo explica así: “Formaron bandas con la intención básica de demonizarse unos a otros. Como consecuencia, en unos cinco años se produjeron alrededor de 60 incendios criminales de iglesias, se produjeron profanaciones de tumbas y una serie de asesinatos. Todo el asunto no salió a la luz hasta que la unidad central del crimen inició una investigación a gran escala. Un miembro de una de las bandas mató a un miembro de otra banda. Su conductor, que padecía algún tipo de enfermedad mental y que era un tipo realmente interesante, básicamente fue a la policía y lo contó todo. Se convirtió así en la figura de Judas”.

Voidhanger (Twin Channel) 2006
Violencia real generada a través del mundo de ficción creado por las canciones, por la música, de tal forma que fantasía y realidad llegan a confundirse y a colisionar liberando una energía en muchas ocasiones desbordada. En esa línea, lo que nos plantea Violette es un “simulacro escultórico de destrucción” en palabras de Ben Davis, quien añade después que Violette “es conocido por hacer trabajos que ponen el acento en los lugares en los que el arte y la vida real colisionan, siempre con la referencia a la cultura del heavy metal”.

Black Hole.
Unos trabajos de presencia minimalista que se mantienen entre “una presentación abstracta y un rico contenido referencial”, de nuevo según Davis, recurriendo a la utilización de algunos de los elementos totémicos de la cultura del heavy metal como pueden ser los instrumentos destrozados, los símbolos satánicos o los espejos negros. Algunas de las instalaciones de Violette “se entienden mejor como un sincero homenaje al poder de una música de la que Violette es seguidor, un monumento al metal”, dice Davis.

Not Yet Titled (Light Sapill) 2007.
Según cita Karen Rosenberg, nuestro artista se siente atraído por la violencia algo sobre lo que “realmente trato de hablar”, al mismo tiempo que rechaza que exista algún tipo de creencia satánica detrás de sus obras y afirma que “reconozco que hay personas que tienen un interés real en ello [se refiere al satanismo], pero yo soy completamente ateo. Ese tipo de religiosidad está muy alejado de mí”.

Fuentes consultadas: