martes, 16 de noviembre de 2010

John Armleder (Ginebra, Suiza, 1948)


Es muy difícil limitar a un artículo breve como este la personalidad artística poliédrica de una creador suizo que se mueve en el terreno de la performance, la pintura, la escultura, la crítica, la organización de exposiciones, y todo eso se reúne en las obras del que pasa por ser el creador helvético de mayor influencia.

El hecho de que el movimiento dadaísta tuviera en Suiza uno de sus focos fundamentales, no es algo a despreciar cuando pretendemos acercarnos a la obra de Armleder, ya que este autor tiene obras que se pueden inscribir en esa filosofía del objeto encontrado duchampiana y la redefinición del objeto artístico y de las cuestiones relacionadas con la autoría y el original.


Con Patrick Lucchini y Claude Rychner, fundará el conocido como Grupo Ecart, dentro del movimiento Fluxus, y con influencia del música norteamericano John Cage, además de tener mucho que ver con el conocimiento en Suiza y también en algunos lugares de Europa de la obra de gente como el alemán Joseph Beauys, o el norteamericano Andy Warhol.

En la obra de Armleder se puede hacer un recorrido por diferentes movimientos artísticos, como el dadá, la abstracción, el expresionismo abstracto, el arte óptico o el pop, a través de unos trabajos transversales en los que fluyen, se combinan y funden el arte, el diseño, la geometría y lo conceptual.

Así construye unas instalaciones multimedia en las que se pueden ver pinturas, pantallas de video, bolas de discoteca de los 70, fluorescentes, y lo que llama furniture sculptures (esculturas mueble), en las que “ya no se necesita de la voluntad poética para que una cosa se considere arte, sino que todo lo que nos rodea, que forma parte de nuestra vida, es reflejo del hombre y sus relaciones y, por tanto, medio expresivo válido por sí mismo”, tal y como se explica en un artículo publicado en masdearte.


Lo que consigue con ello es romper cualquier tipo de jerarquía que podría existir entre distintas manifestaciones artísticas y objetos, colocándolo todo a un mismo nivel, y es que, en última instancia, la vinculación entre el arte y la vida es indisoluble.

“Con su inigualable acercamiento artístico, Armleder formula la posibilidad de entender el arte como una reevaluación de los valores culturales. Mezcla, de una forma irónica, el arte y lo cotidiano, permitiendo que lo trivial tenga un brillo especial y lo pone ante un fondo decorado de forma colorista: demasiado no es suficiente”. Eso se dice en un artículo que se puede leer en la web artknowledgenews.

5 comentarios:

CAS dijo...

Me gusta, y mucho. Trataré de leer los artículos que recomiendas, pero con tu reseña, ya me has acercado a su obra y como te digo al principio: me gusta. Que lo trivial tenga brillo, me parece un buen camino para poder absorber belleza y encanto en el momento a momento. Pensar así, nos abre los sentidos y está muy bueno.
Besos.
(p.d. me siento un atrevida opinando de arte, pero lo hago desde el punto de vista de un simple espectador que gusta de oir y ver....) Abrazos.

sonoio dijo...

como no lo conocia me voy muy muy agradecido!


un abrazo alfredo

Alfredo dijo...

CAS: Como digo al principio del artículo es muy complicado resumir el universo creativo de este suizo, en el que confluyen tantas cosas. Su obra es muy visual y eleva a la categoría de arte muchas de esas cosas que nos rodean en nuestro día a día. Me alegro de que te guste.

Un abrazo!!

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SONOIO: Yo también te agradezco la visita y el comentario.

Un saludo!!

Mimí- Ana Rico dijo...

Fantásticas tus propuestas.
Un besin

Alfredo dijo...

MIMÍ: Gracias por el halago.

Un abrazo!!