martes, 6 de julio de 2010

En tierra hostil (The hurt locker, Kathryn Bigelow, 2009)


A pesar de llevarse dos de los premios Óscar más importantes de 2010, como son los de mejor película y mejor dirección lo que convirtió a Bigelow en la primera mujer en conseguir ese galardón, tengo que decir que En tierra hostil es una película que no me termina de convencer.

Una historia que se desarrolla en la guerra de Irak, y se nos narra la vida de un grupo de artificieros que ponen en juego su vida todos los días desactivando toda clase de bombas trampa. Después de un arranque muy potente, que genera la entrada en escena de un nuevo sargento en la unidad, el resto de la película baila entre una serie de episodios que no parecen bien hilvanados unos a otros, lo que termina generando la sensación de que se está viendo capítulos de una serie de televisión.


Asimismo, eché de menos un mayor compromiso político de análisis del fondo de la situación, un posicionamiento de la directora a favor o en contra de la invasión del país, algo que nos diera claves acerca de una situación compleja y que diera un armazón más sólido a la película.


Algo parecido me pasa con los personajes, a los que encuentro muy externos, con poca profundidad psicológica en general, mientras que algunos momentos de mayor emotividad o que darían juego a entrar en el universo mental de los soldados se nos dejan pasar con más pena que gloria. Un ejemplo podría ser el regreso a casa del protagonista, con esa sensación de sentirse extraño en un mundo ordenado, cuando su mundo es la guerra y el caos, la necesidad de inyectarse una dosis más de esa droga dura que para él es la guerra.


Los propios militares estadounidenses destacados en la zona, y que vieron la película, criticaron mucho las falsedades que según ellos se contienen en el modo de actuar del ejército sobre el terreno, aunque también hay que reconocerle al guionista y la directora la libertad para alterar algunos aspectos de la realidad para adaptarla a las necesidades de la narración cinematográfica.


Por otro lado, la película tiene aciertos como es el conseguir que haya momentos de auténtica tensión, casi de miedo psicológico (el propio arranque de la película o la escena del edificio de la ONU), la recreación de los escenarios (la película se rodó en el Líbano) está muy bien hecha, y la fotografía tiene momentos muy buenos.

En definitiva, una película para mí irregular que se ha llevado muchos más premios de los que se creo que se merece.

3 comentarios:

Manuel dijo...

de blog en blog he llegado al tuyo y he leido tu comentario sobre En tierra hostil.Quizas para comprender la pelicula haya que ponerse en la piel de quien sabe que en el minuto siguiente puede estar muerto. Quizas eso es lo que hace que aquel que esta en zona de combate no se plantee el porque esta en ese sitio y en ese momento sino el como seguir vivo. Lo que comentas sobre la vuelta a casa se conoce desde hace tiempo y se le denomino Sindrome del Vietnam.Para sobrevivir en ese ambiente, en esa tierra hostil tienes que cambiar tus preferencias de una forma tan importante que es dificil a veces volver al estado original.Es dificil mantener la misma forma de pensar cuando cualquier persona puede ser la que termine matandote.
Un saludo

Ivan Ignacio dijo...

3 nominaciones al globo de oro?

No pareciera

Alfredo dijo...

MANUEL: Me parece que tienes razón cuando dices que una forma de llegar más al fondo de la película es tener conocimiento de esa experiencia, algo imposible si no has vivido una situación de ese tipo en carne propia. Precisamente, es esa una de las cuestiones que no quedan muy claras con el trabajo que plantean los actores, que, creo yo, se quedan muy en la superficie.

Gracias por tu comentario.

Un saludo.

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IVÁN: Efectivemente tuvo tres nominaciones y luego fue la gran triunfadora de los Oscar de ese año, y yo creo que no tiene tantos méritos como para ello.

Un abrazo!!