lunes, 2 de febrero de 2009

Rumore Rosa (Motus)


Es la primera vez que salgo del teatro de la Laboral, y ya he ido muchas veces, con la impresión de haber visto un espectáculo ramplón. Con esa sensación salí de Rumore Rosa, montaje de los italianos de Motus, y dirigido por Enrico Casagrande y Daniela Nicolò. Espectáculo que toma como punto de partida la película Las amargas lágrimas de Petra von Kant, del alemán Rainer Werner Fassbinder, que, por lo que he podido leer ya que la película no la he visto, cuenta una historia de amor entre mujeres con un desarrollo no muy plácido.

Un trabajo que se plantea en un terreno que recorre la performance, la instalación y lo más puramente teatral, en un espacio frío, vacío, desolado, sobre el que van desfilando tres mujeres con historias que en algunos momentos corren en paralelo pero que no se cruzan. Tres mujeres que parecen abandonadas, fantasmas en medio de unas ruinas sentimentales, que llevan el estigma de la derrota pegada a sus pieles.

Planteamientos todos ellos que pueden resultar enormemente atractivos, pero que no terminan de dar de sí todo lo que podrían, porque falla lo que resulta fundamental y que no es otra cosa que la implicación visceral de las actrices, quienes despachan unas actuaciones lejanas, aisladas de un espectador que asiste a la representación muy de lejos, lo que no favorece la complicidad con las actrices necesaria para salir de la sala afectado en lo íntimo.

6 comentarios:

Milagros Sánchez dijo...

Hola Alfredo,
Ví hace ya muchos años la película del genial director alemán Rainer Werner Fassbinder: Las amargas lágrimas de Petra von Kant, todo un melodrama lésbico, que por supuesto no me dejó indiferente ni mucho menos, sino que me produjo un tremendo escalofrío interior y mucha rabia al comprobar de qué manera tan sórdida y castrante se reflejaba ese mundo lésbico al espectador/a.
Como ya creo recordar en otras entradas donde también nos comentas tu mal sabor de boca al finalizar la representación teatral, vuelves de nuevo a aludir al mismo fracaso por parte de las actrices, en este caso, lo cual acaba por hundir el espectáculo completamente. De modo que lamento muchísimo que no hayas podido salir con mejor ánimo.
Te mandamos besos multicolores.

Alfredo dijo...

Hola. Es cierto que ya he comentado esta sensación alguna que otra vez, y es que cuando falla lo fundamental, todo lo demás se va a la porra. La parte positiva es que me ha despertado la curiosidad por ver la película, aunque después de tu comentario la afrontaré de otra manera.

Espero tener mejor suerte la próxima vez.

Besos!!

CASANDRA dijo...

por supuesto que otra vez despiertas mi curiosidad por ver la película, y yo también lamento esa sensación con la que saliste del teatro, aunque de todos modos da para nos comentes y compartas una experiencia más. un beso transoceánico, pero qué son tantos kilómetros cuando uno siente que los cibercaminos se cruzan y nos acercan casi día a día?

Alfredo dijo...

Son cosas que ocurren cuando se va a ver algún tipo de espectáculo, puede gustar o no. Es el riesgo, pero me gusta ese tipo de riesgo. y la película habrá que buscarla, pero hasta ahora mi búsqueda ha sido infructuosa.

Es cierto que la tecnología permite tener una sensación de cercanía muy importante, y que las distancias se diluyen.

Besos desde la otra orilla.

CASANDRA dijo...

la foto de la mujer en cuatro patas con la cabeza en el balde, es "llamativa". La foto de DOisneau, encantadora. No habia visto tu casilla de seguidores, y venía a agradecerte que te hubieras registrado en mi blog. Me hace cierta gracia esto que a las claras salta que te sigo, siempre atenta a tan buen material que nos ofreces, pero aquí estoy poniendo el dibujito que me identifica. Un gusto!!

Alfredo dijo...

Ese es uno de los que yo considero mejores momentos del espectáculo o, cuando menos, visualmente muy atractivo. Se supone que es uno de los intentos de suicidio del personaje y al agua acaba totalmente teñida de rojo causando un impacto visual interensante, pero poco más.

Doisneau es un fotógrafo fantástico al que espero dedicar proximamente un artículo.

Siempre te agradezco la atención que le prestas a mi espacio, y me alegro de haber sido el primero en registrarme en tu rancho, y gracias por haber hecho tú lo mismo.

Abrazos!!