viernes, 21 de noviembre de 2008

Gene Krupa, el baterista del swing



Having a good time

Como comentaba en mi artículo anterior dedicado al Dixieland, en noviembre de 1917 las mojigatas autoridades de Nueva Orleans decidieron el cierre del barrio Storyville, conocido popularmente como “el distrito”, que era donde se concentraban los garitos de juego, locales nocturnos de todos lo pelajes y los prostíbulos, muchos músicos, la gran mayoría negros, se quedaron sin trabajo, y eso generó un éxodo hacia el norte, hacia la populosa y activa ciudad de Chicago, en la que la vida nocturna ofrecía muchas oportunidades laborales para esos músicos emigrados de forma forzosa.

Precisamente en Chicago, un 15 de enero de 1909, nacía Eugene Betrand Krupa, ue luego adoptaría el nombre artístico de Gene Krupa, un músico llamado a llevar a la batería a su máximo esplendor hasta convertirse en el baterista más influyente de todo el siglo XX, en opinión de muchos expertos musicales. Y eso a pesar de que se pasó varios meses en un seminario y a punto estuvo de colgarse los hábitos religiosos, algo que finalmente no sucedió, no sé si decir que gracias a Dios, para volcarse en su otra gran vocación: la batería y el jazz.

La llegada a la capital del estado de Illinois de todo ese contingente de músicos procedentes de Nueva Orleans, creó un caldo de cultivo musical enormemente feraz en el que conseguirá descollar con un brillo propio un joven Gene Krupa, quien empezó su carrera con el grupo The Frivolian allá por el año 1921, y con 16 años ya hará su primera grabación musical con el grupo que lideraban Eddie Condon y Red Mackenzie, The Chicagoans. Fue en 1927.



Drum battle

Krupa enseguida destacó por su sentido del espectáculo y su forma de tocar la batería, de una manera que casi no se había visto con anterioridad, y eso pegaba estupendamente con los años en los que el swing se había convertido en el rey de lo ritmos en los clubes nocturnos y salones de baile. Su personalísimo estilo, le valió para integrarse en la banda de Benny Goodman, y la fama de Krupa se disparó.

Después de una bronca con Goodman, Krupa decide formar su propia banda, en la que destacaba la presencia de la cantante blanca Anita O’Day y el trompetista, Roy Eldridge, aunque más tarde volvería a incorporarse al grupo de Goodman, reunión que no duró mucho, y el baterista volvería a hacer banda propia de gran éxito, para, a principios de los 50, venirse a Europa para dar una serie de conciertos con el Gene Krupa Jazz Trio.



Drum Boogie

Durante toda su carrera, Krupa se mantuvo en lo más alto de la ola de la popularidad, y su forma de tocar se convirtió en todo un estandar para generaciones posteriores de bateristas, que intentaron seguir la estela que había dejado el que fuera el primer baterista de renombre de la historia de jazz, hasta el punto de que la Columbia hizo una película sobre su vida en 1959, a la que tituló The Gene Krupa Story, y con anterioridad había intervenido en Ball of fire, película dirigida por Howard Hawks. Una leucemia se llevó su vida un 16 de octubre de 1973, en el neoyorquno barrio de Yonkers.



Let me off uptown

(Artículo también publicado en la revista digital Alenarte)

7 comentarios:

CASANDRA dijo...

Sencillamente MAGISTRAL, disfruté de los videos, de tu relato y en fin...que si no se como se hace con la batería...con una cajilla de fósforos me parece absolutamente imposible, jajaja!!! un maestro en lo suyo, sin dudas. Te dejo un beso.

Fuga dijo...

Confieso mi ignorancia en el tema por lo que te reitero las gracias por todo lo que aprendo con tus post.Lo explicas divinamente y además nos dejas los vídeos.

Un placer volver por tu casa.

Abrazo musical.

Alfredo dijo...

CASANDRA: Sin duda todo un estandar de la batería capaz de hacer cosas increíbles, y que todavía hoy nos sorprende y nos mete ritmo en el cuerpo, al menos a mí lo hace.

Abrazos!!

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FUGA: Es un tipo de música que nos trae recuerdos de épocas a las que hemos viajado muchas veces gracias a cine.

Besos!!

Milagros Sánchez dijo...

Con una audiencia totalmente entregada y enfervorizada en los míticos salones de baile, por la forma de tocar de Krupa, este extraordinario músico fue uno de los grandes instrumentistas de la era del swing, y desde luego el primer batería de renombre en la historia de esta música.
Te mandamos besos multicolores!!

(Efectivamente como nos comentas ya llevamos una extensa lista de mujeres asesinadas por esta violencia machista y nos queda demasiado camino por andar hombres y mujeres juntxs o de lo contrario no conseguiremos erradicar esta lacra social

Alfredo dijo...

Totalmente de acuerdo en lo que dices acerca de que el camino tenemos que hacerlo juntos mujeres y hombres, y somos nosotros los que tenemos que hacer un camino más profundo.

De Krupa, poco más que añadir salvo insistir en que era un genio de la batería.

Besos!!

fiorella dijo...

Tengo un disco de pasta donde se "baten a duelo" Krupa y otro que ahora no me puedo acordar.Impresionante lo que se tocaban estos monstruos.Un beso

Alfredo dijo...

Es cierto que es impresionante escuchar sus grabaciones, tenía que ser un espectáculo total ver esos shows en directo.

Gracias por tu visita!!