
No creo que puedas entenderlo. En ese momento, en tu casa, los recuerdos del pasado se abalanzaron sobre mí como un torrente devastador. Mi infancia, mis sueños, mi vida entera estaba allí. Había observado millones de veces aquella puerta con expectación y deseo y ahora estaba del otro lado, envuelta en tus brazos. Era un sueño hecho realidad. Un sueño que no se iba a desvanecer al despertarme.

Él.- No me gusta bailar. Sólo lo finjo.
Ella.- Y ¿por qué vienes?
Él.- Por aburrimiento. En casa me aburro. Aquí al menos el tiempo pasa más rápido.
Ella.- Entonces ¿cuándo escribes? ¿Cuándo escribe un escritor?
Él.- En mi caso, sólo cuando estoy muy aburrido.
Él.- ¿Cómo os conocisteis?
Ella.- Conocerme es fácil. Está al alcance de todos.
Él.- Ahora yo también te conozco.
Ella.- Por supuesto.
Él.- Mucho gusto.
Ella.- El gusto es mío.
Él.- ¿Cuándo podemos volver a vernos?
Ella.- Podemos… cuando tú quieras.
Él.- ¿Qué tal ahora?
Ella.- Muy bien, vamos.
¿Qué importan los amigos? ¿Qué importa el amor propio? Si volviera a ocurrir actuaría de la misma forma. Tu voz tenía una fuerza misteriosa que no podía resistir. Después de más de 10 años de cambios continuos todo seguía igual. Bastaba con que me llamaras y yo, aunque estuviera en la tumba, sacaba fuerzas para levantarme y seguirte hasta cualquier sitio.
Él.- Debo ir a Zhang Jia Kou. Estaré un par de semanas.
Ella.- ¡Qué lástima!
Él.- ¿Te refieres al país o a nosotros?
Ella.- A ambos. El hombre a quien amo también se ausenta con frecuencia.
Él.- ¿El capitán? Es normal en el ejército.
Ella.- No hablo de él.
Él.- Los que se van siempre regresan.
Ella.- Sí, vuelven, pero al regresar han olvidado todo.
Él.- ¿no sientes que esto ya había ocurrido antes?
Ella.- ¿El qué?
Él.- Tú y yo, desayunando, hablando de la guerra, de alejarme de ti, de separación. Es muy extraño ¿No te parece? Sé que algunos explican este fenómeno de forma científica, pero yo creo que se trata del destino, seguro que tú y yo fuimos amantes en otra vida. ¿Qué te pasa?
Ella.- Nada. Tengo que irme.
Él.- Espera. Cuando vuelva te iré a buscar.

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