jueves, 5 de junio de 2014

Lucia Moholy: la fotógrafa de la Bauhaus



Soy consciente de que el titular que he escogido para este artículo, es de un profundo reduccionismo, que no abarca la riqueza que se muestra en las fotografías de Lucia Moholy (Praga, 1894 – Zurich, 1989), una mujer a la que muchas veces se ha intentado ocultar detrás de la figura del que fuera su marido, el también artista László Moholy-Nagy. Lo que si es cierto y que en cierta medida justifica el titular, es que durante sus años de vinculación con la Bauhaus, tanto en Weimar como en Dessau, hará una parte muy importante de su obra.


Nacida en la hoy capital de la República Checa, cuando era una de las urbes más importantes del Imperio Austrohúngaro, será estudiante de filosofía y de historia del arte en la universidad en la década de los años diez del siglo XX, en un momento en el que la presencia de la mujer en las universidades no estaba muy extendida.


Judía y atea salió de Alemania en 1933 rumbo a Gran Bretaña, haciendo un periplo por Praga, Viena y París, para luego trabajar en los Estados Unidos, y terminar regresando a Europa para afincarse en la ciudad suiza de Zurich para seguir con su carrera profesional dentro de la crítica artística y la colaboración con distintas publicaciones, un aspecto éste último que fue una constante a lo largo de su vida. Incluso llegó a publicar literatura expresionista bajo pseudónimo.


En los años veinte entra a formar parte de la Bauhaus de Walter Gropius, primero en la sede de Weimar y luego en la de Dessau, y gracias a ella se documentó la construcción de la nueva sede, los interiores de las viviendas de los profesores, los trabajos que salían de los distintos talleres, retratos de sus compañeros, de las fiestas, de la vida cotidiana en la escuela.


Unas fotografías que entran de lleno dentro de lo que se llamó Nueva Objetividad, con primerísimos planos, para captar desde la mayor de las proximidades, la expresión de los modelos, potenciando la autorepresentación por encima de la subjetividad del artista. Fotografías que en ocasiones repintaba para potenciar los efectos del claroscuro y en las que experimentará con técnicas y con la introducción de elementos que contribuyen a la riqueza visual, a los juegos de representación.


Son imágenes en las que busca ángulos complejos, introduce distorsiones ópticas y una abstracción deliberada, para acentuar aquellos detalles que consideraba más interesantes. Al mismo tiempo, fotografía los interiores de la Bauhaus, las viviendas en las que los muebles están pensados en función de la misión cotidiana que tienen que cumplir.



En Estados Unidos trabajaría en distintos proyectos de la UNESCO, para el Próximo y el Medio Oriente, y desde 1959 se afinca en Suiza para centrarse en la crítica artística, la educación artística y seguir participando en distintas exposiciones.

2 comentarios:

casss dijo...

Un artículo que me ha resultado sumamente interesante.
Investigaré más. La bauhaus es un tema apasionante.

besos y buen comienzo de semana

Alfredo dijo...

CASS: Totalmente de acuerdo en la valoración sobre la Bauhaus. Sin ella son muchas las cosas de hoy tanto en el mundo arte, como del diseño, como de la arquitectura, como en tantos otros campos, que no se entenderían.

Un beso!