domingo, 7 de abril de 2013

Treme, segunda temporada.



El huracán Katrina no solo asoló físicamente hablando la ciudad de Nueva Orleans, sino que detrás de los escombros de los edificios quedaron también los escombros personales, la ruina de toda una vida, la desolación física por el desastre. De eso hablaba fundamentalmente la primera temporada de esta magnífica serie firmada por David Simon (The Wire, The Corner, Generation Kill).


Hace unos días terminé de ver la segunda temporada de una serie de la que me siento totalmente enamorado por muchas razones. Ahora toca el turno de ver como los personajes luchan de formas diferentes y denodadas por recuperar el sentido de su existencia, por iniciar un camino que a cada uno lo llevará a un destino diferente.


De la penumbra de los garitos con música en directo, a las calles mal iluminadas, a los días esplendorosos del Mardi Gras, los personajes van transitando a golpes, de formas inconexas en ocasiones, pero todos ellos empiezan a encontrar un camino, un lugar en el que en ocasiones parecen no terminar de encajar del todo, pero en el que encontrarán algo a lo que aferrarse.


Si la primera temporada fue el inicio de la salida del shock, en esta segunda, es el regreso también de la delincuencia, de la violencia irracional (¿puede ser de otra forma?), de una policía desbordada mientras los ciudadanos buscan recuperar sus existencias y la ciudad misma pelea denodadamente por mantener viva la esencia que hace que Nueva Orleans nos la cuenten como una ciudad única en el mundo, de hecho, más que una ciudad parece un estado de ánimo.


Porque ver esta serie y querer coger un vuelo para plantarse allí a la menor brevedad posible es todo uno, especialmente si se siente debilidad por la música de raíces del sur de los Estados Unidos. Y la música se convierte en esperanza, en el camino para recuperar, en medio de la desolación, la verdad, la alegría de vivir.


Todo transcurre al ritmo de jazz, soul, blues, R&B, rock, rap e incluso la música celta, formando un conglomerado ejemplo de convivencia y de mixtura de enorme riqueza que marca los momentos de los distintos personajes. Música que acompaña los momentos más tristes y los más alegres, la música como vehículo para expresar sentimientos y, en medio de un pesimismo general, eso abre luces a la esperanza, porque una ciudad que vive de esa manera su música es una ciudad que nunca se olvida y a la que siempre se quiere volver.

4 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Pues no conozco esta serie, Alfredo, y tiene muy buena pinta, es la lucha por la vida. Buena semana. Abrazos.

Natàlia Tàrraco dijo...

Excelente serie que dejé medio colgada, le perdí la pista.
Ahora me tiene colgada "il comisario montalbano" en versión original, la 2 sábados 21,30, muy buena adaptación visual de las novelas de Andrea Camilleri, !la bella Sicilia!
Besito lunero.

Alfredo dijo...

PACO: Una serie genial plagada de buena música y de buenos actores. En mi opinión, imprescindible.

Un abrazo!!

*******

NATALIA: Pues la tienes que recuperar inmediatamente :). Gracias por la sugerencia transalpina, sabes que viniendo de ti la voy a tener muy en cuenta.

Un beso!!

sofia martínez dijo...

Cuando comencé a ver esta serie fue precisamente en esta segunda temporada y debo confesar que me atrapó y decidí ver las primera por internet. Ahora en pleno 2013 está a punto de culminar Treme cuarta temporada resulta la conclusión de una de las series más exitosas y excelentes de los últimos tiempos. Las expectativas para el fina son demasiado elevadas, ojalá logre cumplirlas.