martes, 6 de diciembre de 2011

La villa de Tineo, historia y tiempo


Dolmen de Merillés
Portada del templo de san Francisco (s. XIII)

El municipio de Tineo está situado en el suroccidente de Asturias y ocupa una superficie entorno a los 504 kilómetros cuadrados, con una población que apenas si alcanza los 12.000 habitantes. Personas que hoy ocupan un solar que ya conoce la presencia de los seres humanos desde la prehistoria como así atestigua el dolmen de Merillés, auténtico hito en el paisaje montañoso del municipio.

Antiguos grupos humanos que en su evolución van a ir caminando hacia el mundo de los castros, hasta ir tomando conciencia de formar parte de la tribu de los pésicos, cuyos miembros serían los encargados de mantener un primer contacto con el invasor romano llegado a la zona para explotar los recursos auríferos.

Diluida la presencia romana, Tineo formará parte del reino suevo para luego entrar dentro del territorio de la monarquía asturiana y seguir un devenir histórico marcado por ser la villa asturiana que primero contó con una carta puebla emitida por un monarca. Eso fue en 1222 y el firmante fue Alfonso IX. Previamente, en tiempos altomedievales no demasiado claros se había levantado el importante monasterio benedictino de Obona, hoy en un lamentable estado de abandono. Eso sin olvidar el importante paso del Camino de Santiago por sus tierras.

Fachada del Palacio de Merás (s. XVI)
Centrándonos en la capital, del mismo nombre que el municipio, hoy se ha convertido en una villa tranquila que todavía conserva vestigios interesantes de su pasado histórico y monumental. Sin duda el edificio más visible es el Palacio de Merás, un edificio renacentista que desde hace tres años, después de una profunda y respetuosa restauración, acoge un establecimiento hotelero de cuatro estrellas.

Se trata de un edificio construido en el siglo XVI y fue el solar original de García Fernández de la Plaza, militar de fama adquirida por ser quien derrotó y dio muerte al temible pirata Barbarroja. Eso explica que en el escudo familiar aparezca la cabeza de Barbarroja con su bandera y un alfanje y cinco cabezas de turco por orla. Esa historia la recuerda hoy un mural pintado en el interior del palacio-hotel, firmado por el asturiano Jambrina.
Pieza labrada con la palabra "Merás"
El palacio se construyó en el año 1525 y presenta una estructura de fachada flanqueada por sendas torres de planta cuadrada, y en su interior alberga un impresionante patio formado por columnas de orden toscano sosteniendo arcos escarzanos en la parte baja y un corredor de madera en el piso alto.

La fachada se remata con un frontón que alberga el escudo nobiliario, con pilares adosados con acanaladuras sobre los que aparece un dintel también acanalado, estructura que se repite en los dos grandes vanos del primer piso.

Palacio de los García (s. XVI)
Subiendo por la calle Mayor nos encontramos con el Palacio de los García de Tineo o de los Maldonado, que de las dos formas se le conoce, y que hoy alberga la Casa de Cultura Conde de Campomanes. Una construcción palacial que alberga un torreón semicircular de tiempos bajomedievales, como una forma de marcar la antigüedad de un linaje que levanta el nuevo palacio también en los inicios del siglo XVI y restaurado a finales de la centuria siguiente o primeros años del XVIII.

Al interior del edificio se accede por medio de una puerta rematada en arco apuntado formado por grande dovelas pétreas bien escuadradas, con una suerte de guardapolvo. Por encima se pueden ver dos escudos nobiliarios y desplazada hacia la izquierda un vano doble con parteluz y rematado cada uno de ellos con un arco de medio punto. Alfiz, alfeizar y antepecho terminan de definir una estructura decorada con bolas  y puntas de diamante. Sobre el vano aparece un balcón con barandilla metálica.

A escasos metros, siguiendo el ascenso por la calle, aparece el templo de san Francisco, una fundación franciscana que formaba parte del monasterio de san Francisco del Monte. Iglesia de una sola nave con orígenes en el siglo XIII, de los que conserva una torre, junto con la portada occidental con tres arquivoltas ojivales. Hojas de castaño decoran los capiteles de la derecha y en la izquierda se pueden ver dos cuadrúpedos afrontados, otro presenta hojas lanceoladas y el tercero hojas de yedra.

Capiteles de la portada de la iglesia de san Francisco (s. XIII)
Asimismo se puede ver un tosco taqueado jaqués que demuestra que los artistas que trabajaron allí no tenían una gran pericia técnica al resultar la talla de todo el conjunto bastante tosca. El interior se organiza a través de tramos de bóveda de crucería, a excepción del ábside cubierto por una gran bóveda de cañón. Gruesos contrafuertes exteriores completan el sistema de sustentación del edificio.

Siguiendo la calle, a un kilómetro más o menos, aparece la capilla de san Roque relacionada con un antiguo hospital de peregrinos. Según un cartel explicativo que se puede ver en el exterior, la capilla fue fundada en el siglo XIII y remodelada en el XVI.

Capilla de san Roque (s. XIII)
Los aficionados a la historia pueden encontrarse con el balcón desde el que el general Riego, natural de Tineo, dirigió un discurso el 4 de octubre de 1820, tres años antes de su ejecución tras ponerse fin al Trienio Liberal.

José Francisco Maldonado González, último presidente de la República Española en el exilio es otro de los hombres importantes salidos de estas tierras del suroccidente asturiano.

Palacio de los García (s. XIII) y la calle Mayor

7 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Importante e interesante este repaso histórico a un municipio, tal vez no muy conocido de Asturias, pero de indudable valor histórico: dólmenes, inicios de la reconquista, cuna del famoso general Riego, etc. Apuntado queda para la próxima visita al Principado. Un abrazo, Alfredo.

CAS dijo...

Por favor.... que me reserven unos días de estadía para caminar todos esos lugares!!! (seguramente el 4 estrellas debe de tener un costo alto, pero qué bueno que de esa manera se recuperen capítulos importantes de la vida de un lugar).
Tu reportaje excelente, nos deleita con descripciones y fotos donde nos quedamos a refrescar la memoria de una Asturias que se presenta tentadora y bella.
un gran abrazo.

Alfredo dijo...

PACO: La zona del suroccidente asturiano efectivemente no es muy conocida para los viajeros de fuera de la región pq hay otras zonas q tienen más tirón y comunicaciones algo más fáciles. Esto último va a cambiar cuando abran la nueva autovía q va a permitir un desplazamiento más cómodo. Es un municipio para disfrutar de la naturaleza y conocer rincones.

Un abrazo!!

********

CAS: Aunque somos una región pequeñita, tenemos muchos recovecos para visitar y este es uno de ellos. Para una primera visita hay otros lugares más típicos y tb llenos de naturaleza y arte, como es este caso. Tineo es un sitio para visitar con calma y disfrutar del paisaje y, eso no hay q olvidarlo, de su cocina, entre otras cosas.

Un beso!!!

Natàlia Tàrraco dijo...

!Alfredo! es que nunca, nuuuunca, por suerte, acabaré de conocer y admirar esta tierra asturiana.
La próxima, ya sabes, te tocará hacer de guia.
Besitooo siempre añorado.

Alfredo dijo...

NATALIA: Sabes q será un placer compartir momentos con vosotros y enseñaros algunos rincones de esta tierra pequeña pero llena de rincones dignos de ser conocidos.

Un abrazo enorme!!!

Jesus dijo...

Caray unos días prácticamente fuera de Internet y me encuentro con una entrada del concejo de mis ancestros en uno de mis Blogs favoritos., cuanto bueno, El occidente asturiano como decís es poco conocido y concejos como Tineo, Cangas, Pola o Grandas son unos concejos de muy gran extensión y de gran diversidad (los de Cangas del Narcea, tienen a gala ser el concejo mayor de Europa y se denominan provincia) Tineo es un concejo que va sobreviviendo y que cuenta con grandes pueblos como Navelgas, famoso por el museo del oro y el concurso de bateadores, donde todavía se puede pasear con calma, tomar un vino, comer y hacer tiempo para sentir la vida.
Yo que voy a decir si he pasado por la zona casi todos los veranos de mi vida, pero si no los conoceis merece la pena el paseo, la frontera interior entre Asturias, Lugo y León está llena de sorpresas, Tineo es por supuesto lo mejor, y el baile de San Roque algo que no debe dejarse de conocer, pero sinceramente caminar y disfrutar de la sabiduría de los paisanos y de la vida que discurre perezosa entre los arroyos

Alfredo dijo...

JESUS: Mira que me alegro de que te hayas encontrado con este artículo y que te haya gustado hace que me alegre un poco más. Tienes toda la razón cuando hablas de las maravillas de esa zona de Asturias, a la que hacía tiempo que no me acercaba, pero a que siempre voy con mucho gusto. Créeme q conozco todas las poblaciones que mencionas y ahora tengo pendiente una salida por Allande, otro municipio de gran belleza natural y también cargado de historia.

Un abrazo!!