miércoles, 14 de diciembre de 2011

La villa de Salas, por el Camino de Santiago hacia occidente


Torre de Salas (s. XIV)
Casa Miranda o María Veiga

Salas es un municipio en el que apenas si viven 6.200 personas repartidas en 193 núcleos de población en algo más de 225 kilómetros cuadrados. Centro urbano importante en el trayecto del Camino de Santiago por el occidente asturiano, llegó a acoger tres hospitales de peregrinos en Cornellana, en la propia capital municipal Salas y en La Espina.

Cuando los romanos llegaron a la zona, movidos por la misma energía que les había llevado a Tineo y a otros lugares de la región, que no era otra que la explotación de las riquezas mineras especialmente el oro, se encontraron con unas poblaciones agrupadas en castros después de seguir un proceso que les llevó desde los abrigos prehistóricos y los campos funerarios tumulares, hasta el mundo de los castros.

El Nonaya es el río que riega las tierras sobre las que se asienta Salas como capital municipal, una población cuya carta puebla se remonta a 1277, año en el que Alfonso X firma el documento. Así se empieza a formar una población en torno a un castillo y en la que hoy podemos disfrutar de un pequeño pero coqueto conjunto histórico con tres edificios principales de singular interés.

Palacio de Valdés Salas (s. XVI)
La principal figura histórica surgida de Salas es Fernando Valdés Salas (Salas, 1483 – Madrid, 1568), arzobispo de Sevilla e Inquisidor General, cargo este último que ostentó entre 1547 y 1566 y para el que fue nombrado directamente por Felipe II. Hombre muy poderoso se aplicó con gran rigor en la persecución de moriscos y conversos y elaboró un índice de libros prohibidos. En su testamento dejó expresada su voluntad de fundar una Universidad en Oviedo que iniciaría su andadura en 1608.

Palacio Valdés Salas (s. XVI)
Escudo del Inquisidor en la Colegiata
En su localidad natal hoy se puede ver la que fuera su casa en un edificio del siglo XVI, en el que las habitaciones se organizan en torno a un patio central con columnas de madera y una fachada con un cuerpo central flanqueado por sendas torres. Hoy acoge la Casa de Cultura, un hotel rural con categoría de dos estrellas y la Oficina de Turismo.

Palacio al que se adosa la capilla de planta rectangular, ábside semicircular cubierto con bóveda de cañón y dos pisos de altura. Hoy es el Aula Valdés Salas perteneciente a la Universidad de Oviedo.

El edificio nobiliario está conectado por medio de un puente de arco de medio punto que deja pasar la calle, con una torre medieval con orígenes en el siglo XIV, restaurada a mediados del siglo pasado.

Una torre de planta cuadrada, diseñada con una evidente función defensiva y que conserva el sótano que albergaba las mazmorras, además de otras tres plantas que acogen al Museo del Prerrománico San Martín, llamado así por albergar piezas procedentes de ese antiguo templo.

Colegiata de Salas (s. XVI)
Colegiata
Pero sin duda ninguna el edificio de mayor importancia de la villa es la Colegiata de Santa María la Mayor, levantada por expreso deseo del Inquisidor General para acoger las tumbas de sus padres y la suya propia. Un edificio en el que se pueden ver elementos que todavía recuerdan al estilo gótico a pesar de estar elevado en el siglo XVI, pero que deja ver también elementos renacentistas. En su interior alberga la obra de arte renacentista más importante de Asturias, como es el mausoleo del propio Valdés Salas, obra del italiano Pompeo Leoni, autor también del sepulcro de los padres del inquisidor. Si a eso unimos el retablo mayor  y la capilla de los Malleza, con su retablo de inspiración manierista, nos encontramos con un conjunto realmente notable.

Y como todo no va a ser arte, para los aficionados a los dulces (llambiones diríamos por aquí), la recomendación ineludible son los carajitos o carajillos del profesor. Se trata de unas pastas de avellana cuyos orígenes se remontan a 1918 y cuya historia se puede leer aquí y la receta para su elaboración aquí.

Balcón de inspiración modernista

3 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

He estado en Salas, pero quiero volver contigo amigo, para no perderme nada, ni un balcón vidriado a lo modernista.
Besito.

CAS dijo...

Me llevas cuando vaya Natalia? Me avisan? Por ahora tomo nota de la receta y prometo hacerla y disfrutarla, hoy eso está más al alcance de mi mano, jajaj.

Gracias por estos paseos que nos das, son una delicia!!!
Besos, amigo Alfredo, placer visitarte.

Alfredo dijo...

Mis queridas amigas, para mí sería una auténtico placer acompañaros a descubrir esta tierra asturiana, es algo que sería muy satisfactorio desde todos los puntos de vista.

Natalia, ese balcón para mí fue toda una sorpresa pq no soy consciente de haberlo visto en alguna visita anterior a Salas. Es fantástico y está al lado de la Colegiata.

Cas, con esa receta, q me tienes q explicar como te ha salido, vas a comerte un trocito de Asturias, y espero q te sepa a Paraíso. Lo digo porque nuestro eslogan turístico más utilizado es el que dice: Asturias, Paraíso natural.

Besos para las dos!!!