domingo, 12 de febrero de 2012

Jef Aérosol, de la calle a la galería



La trayectoria artística de este francés de Nantes (1957), sigue la línea del artista con inicios vinculados al arte urbano transgresor, ocupando espacios públicos como muros y paredes hasta llegar a la galería comercial, el museo y la colección privada, lo que no ha ido en detrimento, ni tendría porque haber sido así, de su valoración como artista urbano y su presencia es constante cuando se habla o se hacen muestras de este tipo de arte fuertemente vinculado al hecho urbano.


Antes de llegar a las paredes, Jef Aérosol se había iniciado en el mundo artístico mediante la realización de piezas, de collages, relacionados con el copy-art, el arte salido de las fauces de fotocopiadoras en color. Eso fue en los años 70 y primeros 80.

Ese camino se ve modificado sustancialmente cuando en 1982 empiece a pintar las paredes de París utilizando plantillas y botes de pintura, convirtiéndose de ese modo en uno de los precursores del arte urbano (cada vez se le llama menos graffiti) en el viejo continente. Y eso a raíz de su conexión con la escena musical underground parisina, conexión musical que es fácil de ver en las obras de Aérosol, un habitual de distintos grupos musicales con los que ha desarrollado una carrera musical paralela.

 Los autorretratos son habituales en la obra de este artista, y muchos de ellos son músicos, y así ha pintado retratos de Elvis Presley, John Lennon, The Beatles, Amalia Rodrigues, Bob Dylan, entre otros. A ellos se unen ídolos de la cultura de masas, del arte o de la moda, o personas anónimas, además de animales como los osos panda, las ratas o un niño sentado que se abraza sus rodillas.


La firma distintiva de Aérosol es una pequeña flecha roja, símbolo que adoptó en 1989, símbolo que toma de las flechas que aparecen en algunas señales de tráfico para indicar dirección. Todo eso lo ha llevado este artista por las calles de todo el mundo, e incluso ha dejado su impronta en la Gran Muralla China.


Trabajos todos ellos transmisores de una “emoción genuina, apoyada por los efectos, el contraste cromático y las frases provocativas. Como ocurre en el caso de los mejores fotógrafos, es capaz de capturar la verdad contenida en un instante para revelar su universalidad”, según se afirma en este artículo.


Desde su residencia habitual en Lille, su arte ha viajado por todo el mundo y ya no son solo las paredes urbanas las que acogen su arte en ocasiones por encargo de las administraciones, como es el caso del enorme autorretrato de 350 metros cuadrados en una pared parisina, sino que son muchas las galerías e instituciones museísticas que se precian de tener en sus fondos obras de Jef Aérosol, un artista que ha hecho el camino de la calle a la galería, del underground a la economía del mercado artístico.

2 comentarios:

Balamgo dijo...

Sinceramente, son espectaculares.
Saludos.

Alfredo dijo...

Sí, a mí también me lo parecen :)

Un saludo!!